Cuaxicala y el árbol del jícaro

Del proyecto carretero Nuevo Necaxa–Tihuatlán se gestó un proyecto sustentable en Cuaxicala, una comunidad ubicada en la sierra de Puebla, rodeada de bosques e inaccesible para automóviles o maquinaria. Siempre nos ha caracterizado el diálogo abierto con las comunidades en las que trabajamos; y no fue la excepción en Cuaxicala, con los habitantes y las autoridades y, a través del proyecto carretero, logramos promover la educación ambiental en 13 municipios de Puebla e Hidalgo

Cuaxicala significa "lugar del árbol del jícaro", el cual prácticamente había desaparecido a causa de la deforestación. El detonante fue una nevada que acabó con los últimos árboles de esta especie, lo cual hizo patente su valor ambiental para la zona, así como el de su enorme fruto redondeado que, al secarse, se utiliza para hacer artesanías y recipientes, y sirve de alimento del ganado; además, al pudrirse, atrae diversas especies de fauna que también se había perdido.

Creamos un proyecto que fue aceptado con entusiasmo por la mayoría de los pobladores: además de reforestar con árbol de jícaro un área debidamente delimitada, se fomenta el aprovechamiento de su fruto para hacer artesanías y así obtener un ingreso económico. Como primer paso, se le dio a cada niño un árbol para que lo plantara en su casa, con las recomendaciones necesarias para cuidarlo.

A la fecha, se han plantado y cuidado 8 mil árboles y la relación con las comunidades se ha vuelto muy cercana. Unidad, trabajo, esfuerzo y diálogo han logrado dar al proyecto una estabilidad constante en el avance de la obra, a lo cual se suma la posibilidad de un futuro más prometedor para la comunidad de Cuaxicala, fría en clima pero cálida por su gente.